Las miradas como desafíos, caras de nada, palabras vacías, la cultura como elemento de presunción, los libros de adorno, los cuadros sin el menor criterio estético, el esnobismo, el cuerpo como culto, la belleza como arma, las armas matando, el sufrimiento como religión, la valentía como síntoma de idiotez, la sumisión como señal de inteligencia, la inteligencia misma confundida, vivimos en tiempos estúpidos.
Las caricias como obligación, el sexo como desahogo, las ideas muertas, el cinismo al tope, la verdad acorralada, cercano el fin de todas las cosas, la música como negocio, la literatura como negocio, el arte en general como negocio y la ciencia como negocio, las almas vendidas, el espíritu de aventura considerado una locura, la corrección política impuesta y la educación deformando niños, vivimos en tiempos tristes.
Y el amor en los tiempos de estupidez… vivimos en tiempos sin amor.
martes, 29 de enero de 2008
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